El aparato respiratorio o sistema respiratorio es el encargado de captar el oxígeno (O2) del aire e introducirlo en la sangre y expulsar del cuerpo el dióxido de carbono (CO2) ―que es un desecho de la sangre y subproducto del anabolismo celular―.1
En humanos y otros mamíferos,
el sistema respiratorio consiste en vías respiratorias, pulmones y
músculos respiratorios que median en el movimiento del aire tanto dentro
como fuera del cuerpo humano.
El aparato respiratorio incluye fosas nasales (usadas para ingresar el aire al cuerpo), tubos (como la tráquea y los bronquios), los dos pulmones (donde ocurre el intercambio gaseoso).
El intercambio de gases es el intercambio de oxígeno y dióxido de
carbono, del ser vivo con el medio. Dentro del sistema alveolar de los
pulmones, las moléculas de oxígeno y dióxido de carbono se intercambian pasivamente, por difusión,
entre el entorno gaseoso y la sangre. Así, el sistema respiratorio
facilita la oxigenación con la remoción contaminante del dióxido de
carbono y otros gases que son desechos del metabolismo y de la
circulación.
El sistema respiratorio también ayuda a mantener el balance entre ácidos y bases en el cuerpo a través de la eficiente eliminación de dióxido de carbono de la sangre.
El diafragma,
como todo músculo, puede contraerse y relajarse. En la inhalación, el
diafragma se contrae y se allana, y la cavidad torácica se amplía. Esta
contracción crea un vacío que succiona el aire hacia los pulmones
(inhalación). En la exhalación, el diafragma se relaja y el aire es
expulsado de los pulmones.
jueves, 25 de agosto de 2016
jueves, 11 de agosto de 2016
Digestion Intracelular
La digestión intracelular, es un tipo de nutrición heterótrofa en el cual el alimento es descompuesto (generalmente por enzimas) y procesado en el interior de la célula. Es propio generalmente de organismos muy simples y unicelulares como lo es la ameba.
Los protistas y las esponjas realizan una digestión intracelular, en la cual ingieren partículas alimentarias microscópicas. Una vez digeridos, los alimentos quedan en una vacuola digestiva; después la vacuola se fusiona con enzimas digestivas y el alimento es fragmentado en moléculas más pequeñas que pueden absorberse dentro del citoplasma de la célula. Los restos no digeridos permanecen dentro de la vacuola, la cual, finalmente, los expulsa al exterior de la célula.
En la eucariota consiste en digerir los nutrientes dentro de la célula, utilizando las enzimas digestivas de los lisosomas, es decir por fagocitosis y las engloban formando vesículas digestivas.Los nutrientes que obtienen pasan al citoplasma y los alimentos no digeridos son expulsados al exterior.Éste es el único sistema del que disponen animales poco evolucionados para digerir su alimento.
Digestión intracelular: La célula ingiere el alimento y lo engloban por medio de los seudópodos. Los lisosomas vierten enzimas digestivas en la vacuola. La digestión acaba cuando la materia orgánica pasa al citoplasma.
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