jueves, 30 de junio de 2016

1. El billete que arde... ¡y no se quema!

Motivo de diversión: ¡Papá! ¡Mamá está quemando dinero! ¡fuego! ¡dinero!...
Qué enseña: Este divertido experimento ilustra el proceso de combustión y la inflamabilidad de alcohol.
Qué necesitas:
  • 1 vaso con agua
  • 1 vaso con etanol (alcohol de farmacia)
  • 1 vaso vacío para hacer la mezcla
  • 3 trozos de papel 'tamaño billete'.
  • 1 billete de 5 € (no vaya a ser...)
  • Una pizca de sal
  • Unas pinzas de cocina (o de laboratorio si eres más 'pro', el fin es no quemarse al prender el billete)
  • Mechero
  • Supervisión adulta

Pasos a seguir:
1. Con ayuda de las pinzas, coge un trozo de papel e introdúcelo primero en el vaso de agua. Coge el mechero e intenta prenderle fuego. Como verás, no hay combustión. Eso se debe a que el agua impide que el papel llegue a la temperatura de ignición necesaria para arder. Pero,¿qué ocurre si añadimos una sustancia inflamable al juego?
2. Repite el paso anterior introduciendo el papel primero en el vaso de agua y luego en el del alcohol (con las pinzas eh!, que nos conocemos). Al prenderle fuego verás que esta vez sí arde. Lo primero que se prende es el etanol (ignición a 78ºC) que es inflamable. El agua es el que se encarga de 'proteger' al papel (impide que llegue a una temperatura superior a 100ºC y salga ardiendo).
3. Para darle más emoción al asunto, utiliza ahora el vaso vacío y el billete de 5 €. Haz unamezcla al 50% de agua y alcohol y añádele una pizca de sal (para que la llamarada sea más naranja y más vistosa). Impregna el papel de ese líquido, cógelo con las pinzas y ¡fuego! El billete debería arder hasta que se consuma el alcohol y después quedar intacto.

jueves, 2 de junio de 2016

Principio de Pascal

En física, el principio de Pascal o ley de Pascal, es una ley enunciada por el físico-matemático francés Blaise Pascal (1623-1662) que se resume en la frase: la presión ejercida sobre un fluido incompresible y en equilibrio dentro de un recipiente de paredes indeformables se transmite con igual intensidad en todas las direcciones y en todos los puntos del fluido.1
En pocas palabras, se podría resumir aún más, afirmando que toda presión ejercida hacia un fluido, se esparcirá sobre toda la sustancia de manera uniforme.2 El principio de Pascal puede comprobarse utilizando una esfera hueca, perforada en diferentes lugares y provista de un émbolo. Al llenar la esfera con agua y ejercer presión sobre ella mediante el émbolo, se observa que el agua sale por todos los agujeros con la misma velocidad y por lo tanto con la misma presión.
También podemos observar aplicaciones del principio de Pascal en las prensas hidráulicas, en los elevadores hidráulicos, en los frenos hidráulicos y en los puentes hidráulicos.